Demoler el centralismo: la mentira mejor financiada

Santiago lo gana todo. Siempre.

Aquí, en Arica, nos quedamos mirando las listas, como quien ve pasar el tren de madrugada: rápido, frío, sin detenerse. La descentralización vive en los discursos, no en los resultados.

Los jurados hablan de criterios, de calidad, de mérito. Palabras bien vestidas, limpias, que huelen a oficina. Pero en la práctica, la geografía sigue siendo un pasaporte o una condena. Nacer o vivir lejos de la capital no es un dato, es una sentencia.

En Arica sabemos esperar. Esperamos el verano. Esperamos la lluvia que nunca llega. Esperamos que algún día el Estado cumpla su promesa de igualdad territorial. Pero lo que recibimos es silencio, informes técnicos, y la certeza de que seguimos fuera del mapa.

Hoy, el mejor soundtrack para esta sensación es Demoler de Los Saicos. No hay canción más precisa para describir el ánimo; esa mezcla de rabia, ironía y ganas de prenderle fuego a todo lo que huele a centralismo. Porque para demoler no hace falta maquinaria pesada, basta un poco de verdad y la voluntad de no seguir aplaudiendo el abuso.

No es que en Santiago no haya talento. Es que en regiones también lo hay, y a raudales. Pero el sistema no está diseñado para verlo. Nos piden excelencia, pero no nos dan las mismas condiciones. Nos exigen competir, pero nos ponen a correr con un pie atado.

La conclusión es simple y amarga: no hay descentralización. Hay marketing. Una narrativa bonita para informes ministeriales. Y cada año, cuando salen los resultados, uno se acuerda de que el cuento era mentira.

Les dejo la canción para que se unan en cuerpo a poguear pensando que lo demolemos todo. 



Comentarios

  1. La frustración se palpa y está muy bien porque son cosas que deben decirse en alto. La cultura sigue siendo negocio centralizado de algunos, los demás seguimos pateando piedras y demoliendo porque se necesita. Gran trabajo!

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